Ningún software vende un módulo llamado "incumplimiento", así que casi todos dicen "cumplimos la normativa". La pregunta que hay que hacer no es si cumplen, es cómo lo hacen: si el cumplimiento es una consecuencia de cómo está construido el sistema, o una capa añadida encima que se puede saltar con un par de clics de administrador.
Hay una forma sencilla de distinguirlo: mirar qué pasa cuando alguien con permisos de administrador intenta hacer algo que no debería. Si el sistema se lo permite sin dejar rastro, el cumplimiento es una promesa. Si no se lo permite -o se lo permite pero queda constancia-, el cumplimiento está en el diseño.
Registro de jornada: la exigencia está en la trazabilidad
El registro de jornada es obligatorio desde 2019 (art. 34.9 del Estatuto de los Trabajadores), pero lo que de verdad comprueba un inspector, según el Criterio Técnico 101/2019 de la ITSS, es si el registro es fiable. Cantevia registra fichajes con una cadena de hashes pensada para resistir precisamente ese tipo de inspección: un marcaje nunca se borra, solo se anula dejando constancia de quién lo hizo y por qué, con el original siempre disponible.
PRL: la formación y la vigilancia no son un PDF suelto
La prevención de riesgos laborales no se cumple archivando un PDF de formación una vez al año. El módulo de Personas de Cantevia lleva formación, entrega de EPI y vigilancia de la salud (art. 22 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales) por persona, lo que permite saber en cualquier momento quién tiene una revisión pendiente o un curso caducado, en vez de reconstruirlo con una auditoría cuando ya hace falta la respuesta.
Firma electrónica: evidencia que no depende de la memoria de nadie
Cada firma en Cantevia añade un sello de tiempo RFC 3161, emitido por FreeTSA (un prestador independiente), verificable con herramientas estándar sin depender de que Cantevia siga existiendo. No es un sello de tiempo cualificado eIDAS, y conviene saberlo si se necesita ese nivel exacto de reconocimiento legal -pero sí genera un expediente de evidencias por documento: quién firmó, cuándo, desde qué IP, si la firma fue dibujada o escrita. Eso es lo que un cliente o un tribunal termina pidiendo, no la promesa de que "hay firma electrónica".
El aislamiento entre empresas también es cumplimiento
El cumplimiento normativo no termina en jornada, prevención de riesgos y firma electrónica: también depende de que los datos de una empresa no se mezclen nunca con los de otra. Cantevia aísla los datos -e incluso el almacenamiento de ficheros- por empresa, algo especialmente relevante para expedientes de PRL, nóminas o contratos.
Una mezcla accidental entre organizaciones en una plataforma multi-empresa no es un fallo estético: es una brecha de protección de datos con consecuencias legales propias, al margen de si el registro de jornada o la vigilancia de la salud están bien llevados. El diseño tiene que resolver los dos frentes a la vez.
El cumplimiento normativo no se compra como una casilla marcada en una tabla comparativa. Se comprueba preguntando qué pasa exactamente cuando algo se hace mal, y viendo si el sistema deja huella o la borra.
